martes, 12 de junio de 2012

De estrellas de mar y cuentos.

Mi buen amigo Javi de la Asociación La Poesía es un Cuento, a la que dedicaré un post como merece otro día con un poco más de tiempo, me enseño hace ya bastante tiempo este cuentito. Me encanta  Y quería compartirlo con vosotros hoy. Porque con pequeñas cosas se pueden cambiar otras mucho más grandes, aunque no nos demos cuenta. De utopías e imposibles ya hablamos otro día. Hoy limitémonos a soñar un poquito, que buena falta nos hace.

Cuentan, que en un pequeño pueblo de pescadores, un escritor tenía una casa junto a la playa. Todas las mañanas, el escritor salía a dar un paseo por la arena.

Un día, le pareció ver junto al agua, a un joven que daba la impresión de estar bailando. Cuando se acercó se dio cuenta que lo que estaba haciendo era recoger estrellas de mar que estaban en la arena una por una y devolverlas al mar.
El escritor se acercó y quiso saber porque hacía tal cosa. El joven sin detener su labor le explicó que la marea estaba baja y el sol brillaba, que si las estrellas no eran devueltas al agua morirían sin remedio. El escritor se quedó asombrado y comentó con el joven que su tarea era inútil, que había muchísimos kilómetros de costa y que la mayoría de estrellas morirían pese a su esfuerzo.

El joven, aparentemente sin hacerle caso, volvió a agacharse, cogió otra estrella y tras enseñársela al escritor la arrojó al mar diciendo que por esa, ya había hecho algo.  
Cuentan que desde entonces, en las mañanas en que la marea está baja y el sol brilla, son dos las personas que parece que estén bailando junto a la orilla del mar.


¡Feliz martes!

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